apicultura · proceso de la miel

La miel es el producto resultante que elaboran las abejas a partir del néctar de las flores. El néctar es una transformación de la savia de las plantas que se produce en los nectarios, situados generalmente alrededor del ovario de la flor, aunque algunas flores tienen nectarios extraflorales.

La abeja recolectora, una vez haya libado el néctar de las flores, lo depositará dentro del abdomen, concretamente en el buche, que una vez lleno será transportado a la colmena. Allí, una abeja joven recibirá el néctar salivado y regurgitado de la abeja recolectora. Este proceso llamado trofalaxia se repetirá con varias abejas. Cuando el néctar pasa de una abeja a otra, además de perder agua, recibe la aportación de enzimas de las glándulas salivares de las abejas, que rompen las moléculas de los azúcares más pesados, convirtiéndolos así en moléculas más sencillas, en definitiva, más digeribles.

Finalizado este proceso, la abeja deposita la miel líquida en el interior de una celdilla, succionando y regurgitando durante varios minutos, con el fin de disminuir el porcentaje de humedad del alimento.
Otro mecanismo utilizado por las abejas mediante el movimiento de sus alas es el de ventilación y renovación del aire del interior de la colmena.
Una vez almacenada, la celdilla permanecerá abierta hasta llenarse y hasta que el porcentaje de humedad haya disminuido hasta un 15 o un 20 por ciento. Finalmente la celdilla se cerrará con un opérculo de cera.

Cuando el apicultor considera que la miel de las colmenas ha madurado lo suficiente, empieza a “cortar la miel” o lo que es lo mismo, a extraer la miel de los panales. La primera parte de este proceso consiste en sacar a las abejas de los panales mediante el cepillo y el ahumador. Una vez el panal esté limpio de abejas, éste se traslada al lugar de extracción, allí son desoperculados con un cuchillo, es decir, se sacará el opérculo de cera y seguidamente se introducirá en el extractor que mediante la fuerza centrífuga expulsará la miel de las celdillas.

Después, la miel de deposita en unos bidones alimentarios, donde por el método de decantación, las burbujas de aire y las partículas de cera subirán a la superficie de donde posteriormente será eliminada. Una vez extraída esta capa, la miel se analizará en el laboratorio para clasificarla en las diferentes variedades, que una vez averiguadas, esperará para ser envasada y finalmente consumida.